Orizaba.- Saber que las emociones se entrenan y que se pueden ir adquiriendo las costumbres necesarias para alcanzar el triunfo, fueron algunos de los aportes brindados por la psicóloga deportiva Claudia Rivas, quien tiene experiencia en el futbol profesional con equipos como Toluca y Tijuana, además de haber participado en otras disciplinas olímpicas.

La hija del emblemático psicólogo Octavio Rivas (Q.E.P.D.) recordado principalmente por su trabajo en Pumas y la Selección Nacional, formó parte de la primera jornada del Congreso Nacional de Futbol, que ayer inició en el Instituto Tecnológico de Orizaba.

El certamen organizado por un grupo encabezado por el profesor César Mayoral, convocó a 280 participantes, entre estudiantes, catedráticos y deportistas.

Antes de dar su conferencia, en entrevista con EL MUNDO, Claudia Rivas abordó algunos aspectos generales en la psicología del deportista mexicano.

¿Qué le hace falta al deportista mexicano?

Al deportista y a nosotros (nos falta) mucho trabajo de autoconfianza, de ir más allá del famoso 'échale ganas' que tanto daño ha hecho, porque si tú eres deportista, tu mamá te lo va a decir con mucho más cariño que yo, entonces entender que la psicología es un trabajo especializado, constante, como la gotita, a lo mejor no tan apasionante como una marea, sin embargo con mucha mayor eficacia para desarrollar el talento.

¿Cuál es la principal fortaleza del deportista mexicano?

Su capacidad de entrega, la pasión que tenemos los mexicanos, y el deportista no es la excepción, para lograr los sueños, para trabajar los sueños, para ir por los sueños. Esta idea tan común que es creérsela, justamente autoconfianza, para que en el momento que tomemos ese estandarte, no solamente los deportistas, todas las personas que nos ven y escuchan, sepan que pueden trascender sus límites y que podemos literalmente romper fronteras.

¿Qué hacer para fortalecer y para no echar a perder a los niños que tienen cualidades?

Primero que nada que se diviertan, que lo disfruten, que se enamoren del deporte, de la actividad física, ya después, como en el casamiento, una vez que firma empezamos con la exigencia mayor, pero lo primero es favorecer que practique muchos deportes, cacharlo en el acierto, ver qué está haciendo bien y empezar a reforzar mucho esa conducta, hasta una vez que llegue este enamoramiento él siga adelante para lograr sus sueños, apoyarlo mucho en la conquista de sus sueños.

Jesús Mejía Cruz/El Mudo de Orizaba