Luego de mostrar una gran unión y fortaleza al detener la llamada Liga MX en marzo pasado al exigir sanciones ejemplares para el paraguayo Pablo Aguilar y el argentino Enrique Triverio, los árbitros equivocaron el camino a seguir para fortalecerse.

“Cuando hicieron el paro se sintieron muy fuertes, y hoy por hoy ya no están tan unidos”, señaló Edgardo Codesal, quien estuvo al frente de la Comisión de Árbitros.

Manifestó que una muestra clara, es cuando se decidió que se llevaran a cabo las pruebas físicas para la Liguilla del Torneo Apertura 2017 de la Liga MX, en las que gente como Roberto García y Francisco Chacón no las aprobaron.

“Cuando hicieron la votación para ver si hacían la prueba física, la perdieron, lo cual fue histórico porque según esto todo se ganaba por unanimidad, aunque no eran votaciones, era ver quién estaba en desacuerdo, pero hace un mes las perdieron y muchos no pasaron la prueba física”, acotó el también ex árbitro internacional.

Consideró que luego que todo les salió bien, pensaron que podían pedir lo que se les antojara, “creo que hay que separar los logros grupales con la situación deportiva, es ahí donde se perdieron”.

“No supieron dividir la preparación con los principios de una agrupación de cualquier índole. Se sintieron fuertes a raíz de la huelga, lo que no se debe confundir es para qué es creada una agrupación”, externó.

Durante su etapa como director del área técnica de la Comisión de Arbitro, Codesal explicó que comenzaron las trabas por parte de los silbantes, “cuando ya no recibieron los beneficios que creían tener por habernos apoyado, empezaron los ‘peros’”.

“Hubo una gran resistencia para irse a Toluca, pero tuvimos muchas pláticas sobre si se cambiaba la sede, pues te tienes que cambiar o irte a otro trabajo, así de fácil, ninguna empresa esté sujeta a lo que digan los que trabajan en ella, esa fue la gran resistencia”, explicó.


Agencias