El atleta mexicano Édgar Rivera, que entrena en Alemania, se metió ayer a la final del salto de altura al lograr una marca de 2.29 metros, siendo el primer mexicano en alcanzar la ronda definitiva en una justa del orbe.

El tricolor buscará pelear por las medallas el próximo domingo. El sonorense se convirtió en febrero en el primer mexicano que dio la marca para acudir al Campeonato Mundial tras dar la marca de 2.30 metros en salto de altura, mismo que hizo en el encuentro atlético realizado en la lejana República Checa.

Antes había pasado en el primer intento las alturas de 2.17 y 2.22 metros. Con esa altura de 2.29, igualó el récord de su país, que había instaurado el propio Rivera en 2016, superando en un centímetro su mejor registro de la temporada (2.28).

Los organizadores habían puesto una marca de 2.31 metros, como registro para pasar a la final, una altura en la que el mexicano falló en sus tres saltos. Pero la marca de 2.29 m le sirvió para ser uno de los doce mejores entre los 27 participantes, terminando séptimo de su grupo y décimo en el cómputo general.

Edgar Rivera, de 26 años, es el mediano de tres hermanos que sobresalen en atletismo, con el mayor, Luis, como emblema de la familia, tras su bronce en salto largo en el Mundial de Moscú 2013.

Este es el tercer Mundial de Edgar Rivera, después de no conseguir superar la ronda de calificación ni en Daegu 2011 ni en Moscú 2013. Tampoco pudo alcanzar la final en los Juegos Olímpicos de Río en 2016, por lo que cumplió en Londres su desafío de superar por fin esa ronda de calificación y estar en la final.

La especialista de 10 mil metros, Margarita Hernández, había sido la única mexicana que había estado hasta ahora en una final en Londres 2017, pero con pase directo.