El ex director técnico de la selección de Inglaterra, Sam Allardyce, ofreció ayer disculpas tras el escándalo de corrupción después de poco más de dos meses en el cargo. En una breve declaración, al salir de su casa donde ya lo esperaba un grupo de reporteros, aseguró que "está muy lastimado y extremadamente decepcionado de haber perdido el trabajo".

Tras una investigación de diez meses del diario Daily Telegraph, la evidencia sugiere que Allardyce aceptó dinero para facilitar la transferencia de jugadores de la Premier a otros clubes.

Allardyce fue filmado por reporteros encubiertos tratando de negociar una suma de 400 mil libras (520 mil dólares) para representar a una firma extranjera.

Durante la conversación con un supuesto hombre de negocios, Allardyce explica cómo eludir la regla que prohíbe que los futbolistas pertenezcan a terceras partes y no a los clubes en los que militan.

El técnico no tuvo más remedio que presentar la víspera su renuncia después de que los medios ingleses lo pusieran en evidencia.

Agencias