Guadalajara, Jalisco.- Una semana de terror para el Atlas sólo podía terminar con una derrota 1-0 contra el América, en la compensación, en casa, jugando contra 10 hombres y fallando un penal...

Al 93', Oribe Peralta liquidó a los rojinegros tras la ejecución desde los 11 pasos. Disparó como dicta la regla: raso, fuerte, cerca del poste derecho. Un gol que fue un auténtico nocaut ante un equipo que ya traía varios golpes encima tras la baja de su capitán Rafael Márquez, vinculado a una red criminal por lavado de dinero.

Por si no fuera suficiente, fue Milton Caraglio el primero que pudo pegar mediante un penal, aunque mal señalado por el árbitro Fernando Guerrero ya que la falta de Valdez (y que le ameritó la expulsión al 67') se produjo fuera del área.

En esa acción, el portero Agustín Marchesín tuvo mucha responsabilidad porque le faltó convicción para reventar la pelota, un segundo de duda bien aprovechado por Matías Alustiza.

Instantes después, fue Caraglio el que careció de fuerza en la ejecución, al disparar al centro, sin fuerza. Su tiro ni siquiera se acercó a lo "Panenka", ya que fue un auténtico pase al guante derecho de Marchesín, quien estaba casi vencido.

Luego, el silbante avivó la polémica al no marcar un posible penal de Jaine Barreiro sobre Peralta.

La noche comenzó con la muestra de apoyo de la plantilla a Rafael Márquez, ya que los titulares saltaron a la cancha portando la playera del histórico "4", ése que en redes sociales habría de agradecer las muestras de afecto.

El desenlace no fue el deseado, más allá de que en los primeros minutos el equipo local se salvó de milagro y después corrigió el rumbo.

Un centro de Darwin Quintero en el que el "Cepillo" careció de reacción, una abanicada de Darwin y un disparo de Silvio bien controlado por el portero Miguel Fraga, así como un tiro violento por parte de Guido Rodríguez, fueron las acciones en las que el América perdonó en los primeros 20 minutos de descontrol rojinegro.

El cuadro local mejoró en el complemento, y de a poco generó más peligro, hasta ese penal que Caraglio ejecutó con displicencia.

A los rojinegros no les salió ni la instalación de la pantalla 360, ya que la estructura quedó tan abajo que ahora tienen que desmontarla, una calamidad menor en una semana de auténtico espanto.

Reforma