Conservar una tradición que la iniciaron los obreros del Ingenio de Jalapilla en 1939, es el principal objetivo que tiene José Franco Rosas, quien se ha encargado de mantener vivo el ascenso al San Cristóbal en los últimos años.

“La intención que tenemos es conservar la tradición. Mi padre Jesús (Franco) me involucró esta gran responsabilidad y es un gran honor que hoy en día la mantengamos viva”, comentó el “Güero” Franco.

Además de seguir conservando la tradición, Franco Rosas tiene la encomienda con la confraternidad de compartir el gusto por el montañismo a las nuevas generaciones: “Mi intención es que las nuevas generaciones se involucren con el gusto de la montaña. Afortunadamente padres de familia traen a sus hijos a la cima de esta gran montaña. En el tema personal me gustaría que mis hijos y mis nietos conserven esta tradición, que tomé desde hace 20 años para que nunca se pierda”, dijo.

En cuanto a las satisfacciones que le ha otorgado el cerro de San Cristóbal en los recientes años, don José Franco Rosas dijo: “A la montaña de San Cristóbal le tengo mucho cariño. Me ha otorgado muchas satisfacciones desde que era niño y hoy de grande también”, comentó.

Franco hizo un atento llamado a los amantes a dicha disciplina a conservar limpias las montañas de la región: “La montaña es vida, por lo que invito a todos los practicantes de esta gran disciplina a respetarla y quererla. A los más nuevos también les invito a que la respeten”, compartió.


Edición 79

El entrevistado aseguró que la edición 79 de la Confraternidad al San Cristóbal inició su cuentra regresiva, por lo que hizo una atenta invitación al público en general para que forma parte de ella en el 2018: “Seguiremos subiendo al San Cristóbal hasta donde Dios no los permita. Para el próximo año deseamos ver a más gente así como a niños en el ascenso al San Cristóbal”, dijo.



David Bazán

El Mundo de Orizaba