Con gallardía, exigencia y una rigurosa disciplina, 80 taekwondoínes orizabeños presentaron su evaluación de ascenso de grado y cinta, teniendo como sinodal al experimentado entrenador Eduardo Fitzmaurice, quien visitó Orizaba para observar minuciosamente el avance de los deportistas.

Divididos en dos grupos de acuerdo a sus grados, los pupilos de los profesores Haidé Jiménez Cerón y Tayde Alberto José Campos, nerviosos pero convencidos de su talento, se presentaron en el tatami de la escuela UTAM Orizaba y siguiendo las fuertes indicaciones de sus entrenadores tuvieron que cumplir con cada uno de los ejercicios.

Dejando claro que las evaluaciones se rigen con la más alta dureza, algunos deportistas al no desarrollar sus ejecuciones con la actitud correcta, tuvieron que cumplir con sentadillas hasta conseguir realizarlas con éxito, sobre todo en los grados mayores como cintas negras, nivel en el que ellos deben tener cierto dominio.

Además de ser evaluados en el aspecto técnico, previamente cada uno de los alumnos mostró su libreta de evidencias disciplinarias, en la cual deben cumplir con actividades extra escolares como ayudar en casa en las labores domésticas, tener buena conducta en la escuela y ser extraordinarios hijos.

Al final, el entrenador Eduardo Fitzmaurice, platicó personalmente con cada uno de los taekwondoínes para realizar correcciones sobre el desempeño que tuvieron en la evaluación, y así poder encontrar un mejor rendimiento, que es lo que se busca.

Después cerró con un agradecimiento a los padres de familia, pilar primordial dentro de la formación tanto ética como deportiva de los niños y jóvenes.


Mary Chuy Rodríguez

El Mundo de Orizaba